domingo, 28 de diciembre de 2014

Luego luego

Los que tenemos la oportunidad de conocer gente de otros países de habla hispana, por poco observadores que seamos, no tardaremos en notar las diferencias en el uso del idioma castellano. 
Esto suele hacerse evidente cuando la expresión que escuchamos carece de sentido por completo para nosotros, como por ejemplo:
  • En México la expresión "Dar atole con el dedo" significa engañar o hacer falsas promesas, un uso de esta expresión sería: "Ya está el ministro de economía otra vez dándole atole con el dedo a la gente con esto de que estamos mejor".
  • En Argentina la expresión "No querer más lola" significa no querer seguir intentando lo imposible.
  • Es España la expresión "A ojo de buen cubero" se refiere a algo calculado sin realizar ninguna medición.
Estas expresiones son fáciles de detectar ya que su significado difiere del literal, cosa que en el contexto de la oración suele dejarnos ver que no estamos entendiendo lo que nuestro interlocutor está explicando. En este punto particularmente suelo interrumpir, preguntando por la expresión idiomática, su etimología y creando una rama en la conversación que algunas veces no vuelve a reconducir al tema principal.

Este tipo de expresiones no suele ser un inconveniente, las que representan un verdadero problema de comunicación son aquellas dónde damos por sentado su significado por cobrar sentido literal y que en realidad significan algo completamente diferente.
En este tipo de expresiones, según mi experiencia personal, todos los premios se los lleva la palabra "hasta" que en México según su uso puede significar lo que en otros países entendemos por "desde", como por ejemplo en la frase: "La fiesta es hasta las ocho de la tarde", en México significa que la fiesta comienza a las ocho de la tarde, mientras que en otros países se interpreta como que la fiesta concluye a dicha hora.

Cuando emigramos y pasamos una temporada en otro país, normalmente debemos realizar un esfuerzo de adaptación, el huso horario, las comidas e ingredientes, las costumbres sociales, suelen ser parte del conjunto de cosas al que debemos aprender a adaptarnos. Cuando el idioma es el mismo, damos por sentado que no será un inconveniente, y si bien, con un poco de esmero y determinadas precauciones, que algunas veces pueden hacernos parecer tontos por nuestras preguntas, puede que no sea un gran problema, será raro que no nos encontremos alguna vez en un mal entendido debido a las pequeñas diferencias de uso del castellano.

Me gusta creer que es natural que, si cometemos un error debido a estas diferencias de interpretación, lo primero que nos surja sea pensar algo como "Vaya patadas que le pegan estos al diccionario" o "¡Madre mía! destrozan el castellano", ya que todos nos agobiamos cuando las cosas no salen como queremos y más aún si la razón no es otra que no haber sabido interpretar lo que nos están diciendo.

En esta entrada, como indica su título, quiero hablar de la expresión "Luego luego" la cual en México significa "Ahora mismo", esta es otra de esas expresiones que si no conocemos es fácil de confundir: si luego significa después, dos veces luego significará lo mismo o aún más tarde pensé la primera vez que la escuché. 
¿Cómo? y ¿por qué? en México se ha dado el significado ese a esas dos palabras fue un misterio para mí hasta hoy, que leyendo por enésima vez El Quijote me encontré con este párrafo que dice literalmente:
Casi todo aquel día caminó sin acontecerle cosa que de contar fuese, de lo cual se desesperaba, porque quisiera topar luego luego con quien hacer experiencia del valor de su fuerte brazo.
Al leerlo me di cuenta que no es que en México hayan dado un sentido diferente a esta expresión, sino que han conservado su significado tal y como lo usaba Cervantes hace más de 400 años. Lo que luego luego me ha llevado a reflexionar ¿Quienes entonces destrozan el castellano?

Espero que con esta pequeña anécdota entendáis, como lo hice yo, que no está bien apresurarse a hacer juicios de valor, y mucho menos sobre temas en los que no somos expertos. Creemos que sabemos castellano porque crecimos hablándolo pero ese solo hecho no nos autoriza a decir quien lo usa bien y quien mal. 

Si en algo como es el idioma, que lo aprendimos antes de tener memoria y lo usamos a diario no somos capaces de tener razón absoluta ¿de verdad hay algo en lo que podamos tenerla?

Hola


Mi nombre es Diego D'Onofrio y este es mi blog personal en español, he viajado por el mundo, vivido en distintos países y conseguido todo lo que tengo a base de esfuerzo, dedicación y perseverancia.

Creo que en esta etapa, en la mitad de mi vida, he logrado aprender lo suficiente para tener cosas interesantes que contar, al menos interesantes para mi y para los que tengáis gustos o ideas similares, es por eso que he decidido escribir este blog, por eso y porque los 140 caracteres de Twitter empiezan a quedarse cortos para registrar mis experiencias.

En esta Ciber-bitácora dónde iré documentando los descubrimientos interesantes y relevantes, también podrás participar dejándome tus comentarios, opiniones y preguntas, estaré encantado de interactuar contigo por este medio.

Espero dar un ritmo constante y quincenal a mis publicaciones para que encuentres algo que leer con cierta periodicidad.

Un abrazo gigante y espero leer pronto tus opiniones aquí.